History (La historia)

Quote of the Day / La cita del día

Cees Nooteboom (1933-)

But does history look like history while it is in the making? Isn’t it true that the common names are always expunged? For surely history is about ideas, vested interests and celebrated names (later to become street names), the names listed in indexes and encyclopaedias? Because no matter how much oral history is set down, the victims of world-shattering events are doomed to disappear. Their interchangeable names appear on monuments and memorials that hardly anyone notices any more, not only their bodies but also their identities are relegated to oblivion.


Pero ¿aparece la historia, mientras sucede, ya como historia? ¿No ocurre que los pequeños nombres siempre se obscurecen? ¿Se trata de las ideas, los intereses y los grandes nombres, los posteriores nombres de calles, los nombres de los índices y las enciclopedias? Porque por muchos libros que hayan aparecido llenos de oral history, todavía es normal que las víctimas desaparezcan tras los acontecimientos. Ves sus nombres cambiantes en monumentos de piedra que ya nadie contempla, no han desaparecido sólo sus cuerpos, también han desaparecido sus nombres.

(Cees Nooteboom: Roads to Santiago / El desvío a Santiago)

The Archives of the Indies (El archivo de las Indias)

Quote of the Week / La cita de la semana

Cees Nooteboom (1933-)

Scholars from all over the world come here [the Archivo de las Indias in Seville] to sniff around, to browse, to conduct secret investigations, because these portfolios contain everything to do with the colonies – per geographical region, per historical period, everything. EVERYTHING: cadastres, letters of supplication, custodial sentences, decrees, financial accounts, reports of military campaigns, letters from governors overseas, negotiations, plans for the layout of new cities, maps. That must be what God’s memory looks like: every centimetre, every second of every man and every spot on the face of the earth, described and recorded.


Eruditos de todo el mundo vienen aquí [el Archivo de las Indias en Sevilla] a buscar, a rastrear, a realizar el trabajo de detective secreto, porque en estos carpetones está, por épocas, por colonias, todo, TODO: catastros, súplicas, sentencias, órdenes, proyectos, informes de campañas, cartas de gobernadores, partes de navegación, censos o como se llamaran entonces, negociaciones, planos de ciudad, mapas. A algo así debe de parecerse la memoria de Dios, cada centímetro y cada minuto de cada lugar y cada hombre descrito y conservado.

(Cees Nooteboom: Roads to Santiago / El desvío a Santiago)

One Century a Minute (Un siglo por minuto)

Quote of the Week / La cita de la semana

Cees Nooteboom (1933-)

Zaragoza. Apart from two nuns and an old lady, I am the only visitor in the Bellas Artes Museum, which has a section devoted to archaeology. The nuns overtake me at the rate of one century a minute and then I am truly alone in the prehistory of Spain.

(Cees Nooteboom: Roads to Santiago)


Zaragoza. Junto a dos monjas y una anciana, soy el único visitante en el museo de Bellas Artes, que albergaba también un departamento de arqueología. Las monjas me adelantan a una velocidad de un siglo por minuto y entonces es cuando estoy realmente sólo en la prehistoria española.

(Cees Nooteboom: El desvío a Santiago)

 

El carácter español (The Spanish Character)

La cita de la semana / Quote of the Week

Cees Nooteboom bw
Cees Nooteboom (1933-)

El carácter español tiene algo monacal, incluso en sus grandes reyes hay un dejo de anacoreta: Felipe y Carlos construyeron monasterios para ellos mismos y vivie- ron durante mucho tiempo de espaldas al mundo que debían dirigir. Quien ha viajado mucho por España está acostumbrado y espera en medio de la nada un enclave, un oasis, un sitio vuelto hacia dentro, amurallado, a modo de fortaleza, en el que el silencio y la ausencia de los demás causa estragos en las almas.

(Cees Nooteboom: El desvío a Santiago)


The Spanish character has something monastic about it, even in their great monarchs there is a touch of the anchorite: both Philip and Charles built monasteries for themselves and spent much time in seclusion, turning their backs to the world they were required to govern. Anyone who has travelled widely through Spain is accustomed to such surprise encounters, and indeed anticipates them: in the middle of nowhere an enclave, an oasis, a walled , fortress-like, introverted spot, where silence and the absence of others wreak havoc in the souls of men.

(Cees Nooteboom: Roads to Santiago)